Código del oeste

Código del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuatro o cinco millas más adelante andaba ya por tierras llanas, en el valle, donde abundaban los matorrales. Aquí y allá, a largos intervalos, se veía el rancho de algún ganadero. Todos los viejos colonizadores del país dejaban pastar a sus ganados en tierras del Gobierno, que estaban sin cercar. La mayoría de esos campesinos habían ocupado, a título de homestead, los ciento sesenta acres permitidos por las autoridades, y siempre que Cal recorría el distrito, se sentía poseído de un deseo cada vez mayor de colonizar también él un campo por su cuenta.

«Si padre me lo permite, voy a hacer mi casa solariega en el Llano del Oso este otoño —monologaba el mozo—. Wess le ha echado el ojo a la Loma de la Mesa, y yo apostaría que está esperando nada más que a tener ahorrado dinero suficiente para casarse con una de esas condenadas mellizas… ¡a no ser que la espera se deba a que nunca acaba de saber cuál de ellas es Angie y cuál Aggie! Pero las mujeres no me quitan el sueño. Yo no me caso. Por ahora, tengo bastante con mis caballos, mi perro y mi escopeta».





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker