Código del oeste
Código del oeste Forastera, venida del Este, sin otro apoyo que el cariño de su hermana, se habÃa presentado allà con las mejillas pintadas, con carmÃn en los labios, ropaje reducido a la más mÃnima expresión, rodillas al aire, atrevido slang y audacia de conducta, rayana en el libertinaje. Ahora lo veÃa todo: su lamentable y mezquina vanidad personal; sus alardes de independencia ultramoderna; su fatua presunción de ser igual que los hombres; su despreocupada manÃa de flirtear a diestra y siniestra; su afán por divertirse, fuese como fuere y con quien fuera, con tal de gozar y hacer diabluras; su egoÃsta y cruel deseo de torturar a pobres muchachos, cuyo único delito era enamorarse ingenuamente de ella…