El Caballo de hierro
El Caballo de hierro Por un instante temió haber despertado sus memorias; pero… querÃa someterla a una prueba. Sus pupilas se dilataron…, la brillantez se ensombreció…, se hicieron tristes, húmedas, insondables pozos de recuerdo. Pero el antiguo velo sombrÃo, la tan temida expresión de abatimiento, no reapareció.
—Allie… ¿qué?
Con las lenitivas lágrimas vino la respuesta.
—Allie Lee —dijo.