El Caballo de hierro
El Caballo de hierro Para Neale, el maravilloso sueño habíase convertido en realidad y, a no ser por el recuerdo que acibaraba todas las horas de su vida, su alegría habría sido completa.
Estableció su residencia en Benton, invirtiendo los días en expediciones al Este o al Oeste, asumiendo la gran responsabilidad a que su largo entrenamiento le había preparado…, la conservación y entretenimiento perfectos de la línea.
Hacia fines de aquel mes fue llamado a Omaha.
Firmaba el mensaje Warburton. Al llegar a la terminal del ferrocarril, el joven hallo un maravilloso cambio desde la última vez que visitara la población. Omaha se había convertido en una ciudad. Warburton, inopinadamente re querido en Nueva York, había dejado instrucciones a Neale de que esperase órdenes.
