El Conductor de Manadas
El Conductor de Manadas ―Echad un poco de leña al fuego y acercaos a mà ―dijo Texas cuando hubo terminado la cena―. Pronto va a estallar la tormenta. Y Pan y yo tenemos un proyecto entre manos.
―¿Qué? ―prorrumpió Holden bruscamente.
―Creà que tú estabas un tanto apagado ―añadió San Sabe.
―Reddie, tú participarás en esto ―dijo Texas, llamando a la chica―. Y Ann también, si gusta. Por supuesto, nadie ha visto jamás salir una idea de la cabeza de una chiquilla hermosa. Pero yo estoy un tanto desesperado esta noche.
Todos rodearon al mayoral, curiosos y anhelantes, junto a la reanimada hoguera.
―Bueno, he aquà el asunto. Yo y Pan partiremos a caballo con el fin de flanquear a Hite. Tan pronto como vaya a estallar la tormenta avanzaremos hacia la manada y los guardas. Los tengo localizados. Nos proponemos circundar la manada en direcciones diferentes, y necesitamos saber con absoluta certeza cuándo nos encontraremos el uno con el otro. ¿De qué modo vamos a hacerlo?
―¿Quieres decir de qué modo os vais a reconocer al destello de los relámpagos? ―preguntó Less.
―Eso mismo.
―No puede hacerse.