El Conductor de Manadas
El Conductor de Manadas Siguió entonces una carga presionante, rápida y desesperada por parte de los conductores para mantener el frente de la manada. Era una ardua tarea. Texas Joe voceaba órdenes a través de sus labios pálidos, pero ninguno de los otros, de cerca ni de lejos, podÃa oÃrlas. Los toros y los novillos habÃan sido detenidos, pero como el resto ejercÃa presión detrás de ellos, comenzaron a agitar sus grandes y cornudas cabezas, a mugir y a doblar en sesgo cuesta arriba. La masa de ganado que venÃa por la parte más empinada del recuesto, enloquecida ahora por la sed, no podÃa ser contenida por la lÃnea delantera.
―¡¡Atrás!! ―gritó Texas con voz estentórea agitando sus brazos hacia los jinetes. Todos, con excepción de San Sabe, oyeron el grito o vieron la señal y partieron al galope hacia ambos lados. Deuce, Texas, Reddie, Whittaker y Bender llegaron a campo libre detrás de Brite en el momento justo en que un terrible quejido pasó a través de la manada.