El Hombre del Bosque
El Hombre del Bosque —La misma que en los centros de civilización —aseveró Dale—. La principal misión de una mujer consiste en tener hijos. En todos los seres de la creación, la hembra no tiene otra finalidad que la de subvenir a la perpetuación de la especie. La Naturaleza no persigue, en sus múltiples evoluciones, sino un fin: el perfeccionamiento de todas las criaturas, siendo la verdadera perfección algo a lo que todo lo creado tiende constantemente, sin poder alcanzarlo jamás.
—¿Qué opina usted del desarrollo mental y moral del hombre? —preguntó Elena.
—Inteligencia y corazón no son sino obstáculos cara el hombre, en orden al mejoramiento de la especie. Este mejoramiento ha de conseguirse por medios exclusivamente fisiológicos. La Naturaleza excluye todo cuanto no sea fÃsico. Lo único que importa a la Naturaleza es que todas las criaturas sean eternas, y fuertes en lo posible.
—Pero ¿y el alma? —murmuró Elena.
—Cuando usted pronuncia la palabra alma, y yo pronuncio la palabra vida, los dos nos referimos a una sola y misma cosa. Ya hablaremos de estas cosas durante su permanencia aquÃ. Tiempo tendremos sobrado. He de poner algún orden en mis ideas.
—También yo —confesó Elena con una sonrisa de aquiescencia.