El Hombre del Bosque

El Hombre del Bosque

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Elena volvió a perder la pista de Dale y Bo. El descenso al fondo del cañón era difícil, casi impracticable.

Galopó un buen rato por el borde del precipicio, siempre adelante. Por fin halló el lugar en donde el suelo indicaba que por allí habían descendido otros caballos. Por allí se metió Elena, indiferente a los peligros que afrontaba. Cada tropezón del caballo la despedía de la silla poniéndola en riesgo inminente de acabar allí con su vida. Pero la animosa muchacha se abrazaba fuertemente al cuello de su montura, y no pasaba nada. Cuanto mayores eran los obstáculos y peligros, mayor era el ardor y el entusiasmo de Elena. Los gruñidos del oso y los ladridos de guerra del perro volvieron a dejarse oír excitando bárbaramente al caballo, que relinchó presa de gran pavor. Aceleró su marcha, cuesta abajo, resbalando, tronchando ramas y haciendo rodar piedras. Una vez dio tal traspié que cayó, como masa inerte, sobre un apretado haz de álamos temblones, gracias a los cuales no rodó hasta el fondo del abismo. Se levantó ligero y continuó su marcha sin que Elena se despegara de la silla. Cesó el fragor de la lucha y el grito de Dale flotó en el aire saturado de esencias silvestres.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker