El Hombre del Bosque
El Hombre del Bosque Otro de los animales de Dale era un oso negro, no muy grande, llamado Muss. SentÃa este oso invencibles celos del pequeño Bund y odiaba a Tom. Por lo demás, su carácter no tenÃa tacha y era muy adicto a su amo. Tom le obligaba a abandonar el campamento siempre que Dale se ausentaba, por cuyo motivo Muss veÃase obligado a vagar con frecuencia solo por las cercanÃas, procurándose el sustento con sus propios recursos. Para Muss la afición que Bo tenÃa a los animales fue una fuente inacabable de felicidad. Jugaba con ella y agradecÃale sus mimos, sintiendo por la muchacha verdadero cariño, por lo cual Dale vaticinó disgustos entre Tom y Muss.
Andar a trompicones con el oso era para Bo una gran diversión. Ni muy grande, ni muy pesado, Muss podÃa luchar con la muchacha sin salir siempre vencedor. Bien es verdad que en estos juegos lo primero para Muss era no hacer daño a su amiguita. Nunca le dio con la boca, ni con la zarpa, aunque algunas veces le arreaba algunos manotazos que sonaban como si realmente hubiese pegado fuerte. En estos casos Bo le amenazaba con el puño y Muss se apresuraba a presentar sus excusas por medio de una actitud contrita.
Una tarde, antes de cenar, Dale y Elena contemplaban a Bo jugando con el oso. Tom, tendido en la fresca hierba, miraba la escena con ojos semicerrados y envidiosos. Cuando Bo y Muss rodaron por el suelo en un estrecho abrazo, Dale y Elena se fijaron en el puma.