El Hombre del Bosque

El Hombre del Bosque

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Aquella mañana esperaba Elena novedades debidas a la presencia de Roy Beeman y dos hermanos suyos en el rancho, desde el día anterior. No se equivocaba, pues aquel día, en efecto, se enteró de que Jeff Mulvey la había abandonado, con seis compinches y secuaces suyos, sin darle a ella ninguna explicación, sin despedirse, sin ni siquiera tomarse la molestia de presentársele a reclamar la paga devengada. Carmichael lo había vaticinado. Elena, entonces, había puesto en duda la posibilidad de semejante felonía, pero se había preparado, por si acaso, La deserción, pues, no la cogió de sorpresa. En la puerta de uno de los corrales, el más grande, formado por una alta cerca de troncos desnudos, encontró a Roy Beeman con el lazo en la mano. Al verle sintió Elena una gran emoción porque recordó inmediatamente la inolvidable noche pasada a caballo, Roy tenía que ocuparse de los caballos del rancho, cuyo número ascendía a varios centenares, sin contar los muchos que andaban perdidos por las montañas, ni los potros todavía no marcados.

Roy se quitó el sombrero al ver a Elena. Este mormón era cortés con las mujeres, como un hombre de la ciudad. Mucho le habría gustado a Elena tener muchos empleados tan adictos y atentos como él.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker