El Hombre del Bosque
El Hombre del Bosque Elena vio alejarse a su hermana, sin que estas últimas palabras la tranquilizaran. Volvió luego a sus tareas cotidianas y a su continuo estudio de las condiciones y el buen régimen del rancho. Cada día traía nuevos problemas. Apuntaba sus observaciones y las noticias que le daban las personas que le eran adictas, costumbre cuyas ventajas había tenido múltiples ocasiones de comprobar desde que la había adquirido.
La experiencia le había enseñado también a no fiarse de todo lo que le dijeran o notificaran sus servidores.