El Hombre del Bosque
El Hombre del Bosque —No es cierto, no es exacto, usted se equivoca —exclamó Riggs, dirigiendo miradas alrededor, pero sin atreverse a mover una mano; parecía que le hubieran clavado en el suelo. Las Vegas le miraba como si fuera a saltar encima de él.
»—Saca tu revólver —le ordenó con imperio.
»Esto encendió el interés de todos los circunstantes, cuyas miradas asaeteaban al pobre Riggs, pálido y tembloroso; casi llegó a inspirarme compasión. Incapaz de efectuar un movimiento coherente, buscó torpemente el revólver sin lograr sacarlo de la funda.
»—Yo no he agraviado a tu novia —insistió Riggs con torpes balbuceos.
»—Calla y saca pronto tu revólver —ordenó nuevamente Las Vegas.