El Hombre del Bosque
El Hombre del Bosque —Exacto —musitó John—, lo mismo habrÃa exclamado yo si mi religión no me prohibiese la blasfemia. Roy se indignó de tal modo al enterarse, que sintió el inmediato deseo de entrevistarse con Beasley. Roy estima de veras a Elena y Bo. En cuanto halló ocasión se acercó a Beasley y le dijo lo que hacÃa el caso. Dicen que Beasley sacaba espuma de lo rabioso que estaba. Entonces fue cuando Riggs tiró sobre Roy, por la espalda. Pero, afortunadamente, no lo mató. ¡Y continuará alardeando, luego, de ser un gran tirador! Quizás eso sea un buen tiro para él.
—Posiblemente —asintió Dale—. Dame ahora cuenta del mensaje que Roy te ha confiado para mÃ.
—¿Cómo quieres que recuerde exactamente las palabras de Roy? —dijo John—. Me encargó que te contase lo ocurrido, que te advirtiera del peligro que corre Elena.
Rayner, mucho mayor que el que la amenazaba en octubre pasado; que te dijera, además, que él habÃa visto en los ojos de Elena el recuerdo melancólico de los dÃas que habÃa pasado en este campamento, y que estaba convencido de que en todo y sobre todo necesitaba y querÃa volverte a ver y tener a su lado.