El Hombre del Bosque
El Hombre del Bosque —Digo que Riggs les está engañando a todos —manifestó Bo, sin aguardar a que le repitieran la orden—. Me extraña que lo admitan ustedes en su compañÃa. Mi tÃo, mi novio Carmichael y mi amigo Dale me han dicho que todos los hombres del Oeste, incluso los ladrones, los bandidos y los pistoleros de oficio, odian la mentira y la cobardÃa. Por mi parte conozco ya el Oeste lo suficiente para comprender que los traidores y cobardes como Riggs no pueden vivir aquà mucho tiempo. Se las echa de bravucón y camorrista, cultiva su fama de bebedor, juerguista y mujeriego; pero no es más que un tramposo, un cobarde y un embustero. Está enamorado de mi hermana; pero ella le detesta. Nos ha seguido al Oeste, persiguiéndonos constantemente. Mi hermana y yo no podÃamos salir de casa sin que él espiara nuestros pasos. Un dÃa me persiguió, y Carmichael le abofeteo, en castigo, en la taberna de Turner, delante de mucha gente, insultándole, escupiéndole y arrojándole a puntapiés del establecimiento y del pueblo. Todo lo que hace con ustedes y Beasley no tiene otro objeto sino lograr lo único que le interesa, que no es otra cosa sino apoderarse de mi hermana, y a ustedes les hace servir de instrumento para sus fines, engañándoles. EstarÃa hablando una hora y no acabarÃa; pero si tuviera un revolver a mi alcance pronto le darÃa su merecido.