El Rancho Majestad
El Rancho Majestad —Rollie, es una cosa muy digna de agradecimiento. Muchas gracias. Si fuera una resolución que dependiera solamente de él, estarÃa segura de salvar la dificultad… ¿Qué os parece si mañana celebráramos una reunión a esta misma hora para hablar de los dÃas de este verano que pasaremos en mi rancho…? Rollie, procura hacer todo lo posible para que vengan mis amigos.
—¿Soy yo uno de ellos… o solamente tú, botones? —Tú eres mi amigo número uno, cuando eres simpático.
—Nunca me ha parecido que sea asÃ, Majesty. Bueno, entonces tengo que reunir a Barg, Dawson, Nate, Barnd… Esto es lo que me indica mi razonamiento, pero lo que mi imaginación rechaza.
—Te has olvidado de Snake —protestó Madge.
—¿Ese hombre tan musculoso… Majesty?
—¡SÃ! Comprendo lo que quieres decir; pero le aprecio. —Y añadió riendo—. Tendré un caballo que pueda soportar su peso.
—Yo le cederÃa un elefante —exclamó Allie.
—Pero, oye, Majesty —dijo Paquita elocuentemente—, ¿se mezclarán en tu rancho los futbolistas con los vaqueros?
—Tendremos que tener algo más que bailes y bebidas —declaró Madge; y en aquel momento pensó en su defensor—. ¡Si tuviera ocasión de invitarle…!