El Rancho Majestad
El Rancho Majestad Rollie levantó las manos y se marchó; inmediatamente Madge y su compañera subieron a la alegre habitación que tenía en el tercer piso del edificio.
—¿Quién es él? —preguntó Allie.
—¿Él? Mi maravilloso amigo, el que tumbó al policía y evitó que me detuvieran.
—No había oído hablar de él, Madge; tú eres capaz de producir más aventuras románticas y más disgustos que cualquier otra chica de las que estudian aquí.
—Me parece tina distinción muy dudosa, querida Allie. En el caso de que me expulsen, tendré motivos para pensar en mí misma durante mucho tiempo.