El Rancho Majestad
El Rancho Majestad Por lo que a sà misma se referÃa, a Madge no le importaba mucho la resolución. Estaba cansada de estadios, de traducciones, de exámenes; y el hecho de obtener un tÃtulo no habÃa tenido nunca una gran importancia para ella. Le parecÃa que habÃa absorbido todo cuanto la Universidad podrÃa darle y que tuviera algún significado en su vida. Cuando cruzó la puerta, no miró hacia atrás, a pesar de que sabÃa que jamás volverÃa a hacerlo.
Sin embargo, cuando se encontró a solas en su habitación, derramó algunas amargas y cálidas lágrimas. QuerÃa a aquella estancia, y el saber que sus intimidades, sus alegrÃas y sus dolores, sus proyectos y sus fracasos habÃan terminado para siempre, le produjo una gran amargura. Pero al cabo de una hora, Madge volvÃa a ser la misma de siempre y habÃa dirigido la imaginación hacia los problemas que se presentaban ante ella.