El Rancho Majestad
El Rancho Majestad —¿Me vio usted? ¿Cuándo?
—Cuando el coche se paró ante la casa de Mains. Yo estaba con Bonita… Las otras dos muchachas esperaban en el patio.
—¡Oh, comprendo! ¡Don Todo-lo-vea!… ¿Vio usted quiénes eran los muchachos?
—No. Es una cuestión que no me interesa. Bonita me dijo que esos jóvenes eran demasiado aturdidos para ella. Lo que Bonita haga, es una cosa que no tiene ninguna relación conmigo ni me imparta, pero que me interesa a causa de Ren. Por esta razón, le supliqué que no bebiera, y me prometió que la harÃa. Bonita es dócil cuando se sabe pedirle las cosas. He sido para ella el mejor amigo de Ren. Supongo que comprenderá usted lo que quiero decir.
—No lo habÃa comprendido hasta este momento —contestó significativamente Madge—. Las muchachas creÃmos que los jóvenes iban a ir a la cantina con nosotras. Me parece que han cometido una mala acción, especialmente Barg Hiellcote, que se ha prometido hace muy poca con Maramee. Lance Sidway: todos los hombres son unas pillos.
—¡SÃ! —contestó Lance sin mucha firmeza.