El Rancho Majestad
El Rancho Majestad Madge habÃa comenzado a intrigarle con su extraña actitud, y principalmente porque no se movÃa y continuaba sentada, inclinada hacia atrás, con la cabeza apoyada en ambas manos y una pierna en la parte alta de la cuneta. A la luz de las estrellas, Lance pudo ver lo hermoso de su rostro y sus expresivos ojos.
—Maramee romperá su compromiso con Barg a causa de este suceso. Yo lo harÃa. ¡Y Maramee…! ¡Ha sido tan feliz hasta este momento! Espero que Allie no haya conseguido subir a la trasera del coche ni que se haya caÃdo en el camino. En ese caso, es probable que venga pronto.
—¿Qué es lo que le sucede a usted? —preguntó Lance repentinamente mientras se inclinaba sobre la muchacha y la miraba con atención.
—Creo que estoy lesionada —contestó ella, mientras respondÃa a su mirada con otra.
—¿Dónde?
—En este pie. A1 principio creÃa que me habrÃa torcido el tobillo. Pero no estoy segura.
—Vamos a verlo.
—Lance se adelantó un paso y se arrodilló. Madge se habÃa quitado el zapato y la media. Su pie y su pierna, brillaron en la difusa claridad nocturna.
—¡No me toque! —gritó ella. Pero él continuó haciéndolo hasta que Madge lanzó un gemido angustioso.