El Rancho Majestad
El Rancho Majestad —Mejor… sÃ; pero… más peligroso —contestó la joven con una voz que a él le pareció desconocida. Lance se vio obligado a mirarla. Hasta aquel momento, todo habÃa marchado perfectamente. El vaquero se alegró de poder contribuir a aliviarle los dolores. La muchacha llevaba la cabeza apoyada en el brazo derecho de Lance, casi en el pecho, un poco vuelta hacia él; y la proximidad de aquel hermoso rostro se hizo excitante para Lance. Madge le estaba mirando con ojos cuya expresión no pudo interpretar.
—¡Más peligroso!… ¿Qué quiere usted decir? —preguntó.
—Comprenda que estoy completamente indefensa. Usted podrÃa tener una mentalidad parecida a la del hombre de las cavernas… y verdaderamente no serÃa una cosa terrible, pero, probablemente, hace unos momentos ha besado a Bonita…
—La besé, es cierto. En nombre de Ren… principalmente.
—SÃ. En nombre de los dos. Y sin ninguna duda, también fue usted quien besó anoche a Bu Allen. Cuando entró en la casa, iba radiante y con todo el carmÃn extendido por el rostro. Estaba orgullosÃsima. Y no negó lo sucedido cuando comenzamos a bromear acerca de ello.
—Señorita Stewart: anoche no vi a la señorita Bu —protestó Lance.