El Rancho Majestad
El Rancho Majestad —Supongo que a causa de los malos tiempos que atravesamos. Al norte de esta región, queda todavía alguna ganadería. Pero el único negocio que aquí puede cultivarse con éxito es el contrabando de bebidas alcohólicas. Esto defraudó a Lance, que caminó lentamente de un lado para otro, completamente desanimado, teniendo por último que sucumbir y empeñar el reloj. El pasear calzado con botas de vaquero de altos tacones no resultaba precisamente un placer. Era mediodía y Lance tenía calor. En aquel momento ovó unas voces que sonaban cerca de él, y al volverse descubrió que se había detenido junto a un enorme automóvil negro del cual procedían las palabras que sonaban. Una segunda mirada a dicho vehículo le produjo una sorpresa singular. Era exactamente igual al automóvil negro que había seguido a su joven amiga, Madge, hasta el punto de estacionamiento en que él había tomado la decisión de no entrevistarse con ella. Y entonces comprobó doloridamente que no había pensado en la muchacha por espacio de varios días. Se encontraba en un mundo diferente. Pero ¡aquel automóvil!… Negro, brillante, sin ningún resplandor metálico en ninguna parte, un hermoso producto de alto precio, parecía exactamente…