El Rancho Majestad
El Rancho Majestad Arrastraron a Ren fuera de la habitación y lo montaron a caballo.
—¿Puedes sostenerte? —preguntó Stewart.
—Me está usted ofendiendo —protestó Ren tambaleándose en la silla.
—Yo le sostendré, patrón —dijo Danny— hasta que se serene.
—Patrón, ¿qué demo… demonios tenÃa… ese ponche de anoche?
—No lo sé, Ren. Pero puedo asegurarte que me ha producido más de una pesadilla.
—Voy a pedir la… la… fórmula a la señorita Madge… y a preparar millones de cubos. Es la bebida más celestial… que he probado en mi vida.
—Y la más traidora, Ren. No sé qué tenÃa que obligaba a seguir bebiéndola.
—¿Qué habÃa en ella?
—Dinamita, rayos y truenos, sidra dulce y aguardiente.
—¿Qué demonios dices?
Caminaron cuesta abajo hasta dejar atrás el pueblo. Stewart y Nels fueron adelantándose gradualmente, en tanto que Mains los seguÃa haciendo esfuerzos para sostener a Starr en la silla.
—¿Qué es lo que sucede, Nels? —preguntó Stewart.