El Rancho Majestad
El Rancho Majestad Lance no necesitaba hacer ningún esfuerzo para recordar perfectamente su imagen, puesto que la tenía grabada en la imaginación; era inútil que intentase engañarse, pensó… Se había enamorado de ella en el mismo instante en que la vio por primera vez. No había mal alguno en todo ello. Pero habría preferido que la belleza y el encanto de la joven no se hubieran grabado en su memoria de una manera tan profunda. No le era posible borrar su recuerdo, y experimentó nuevamente el pesar que le producía la suposición de que había obrado equivocadamente al no salir a su encuentro el día de la cita y en el mismo instante en que ella llegó, con lo cual, por lo menos, habría evitado su entrevista con Uhl.