El Rancho Majestad
El Rancho Majestad —No lo extraño. Después de ver esa montura, no me sorprende. Te lo cambio por mi garaje, vaquero. —¿También tú eres vaquero?— dijo riendo Lance. —SÃ. Lo he sido… y sigo siéndolo. Durante toda mi vida no he hecho otra cosa que recorrer los campos de Arizona. Pero los tiempos son difÃciles, y me he visto obligado a buscar otro trabajo para ganar mi sustento y el de mi madre.
—¡Uf! Ésas son malas noticias. Vengo de Arizona para buscar trabajo en algún equipo de ganaderos.
—Vienes en mala ocasión. Los vaqueros andan escasos en estos tiempos. Tan escasos como los trabajos. Hay mucho ganado por aquÃ, es cierto. Pero los equipos han quedado reducidos solamente a dos o tres jinetes. He trabajado como caballista hasta que la depresión actual arruinó a Gene Stewart. Es el ganadero más importante de todos estos contornos; solÃa tener alrededor de ochenta mil cabezas de ganado; pero en los últimos años, Gene ha perdido muchÃsimo dinero. Y como ya no me era posible continuar trabajando donde no podÃan pagarme, me vi obligado a tomar este establecimiento para ganarme la vida. No me produce malos beneficios, pero es un trabajo que no me gusta.
—No te censuro… ¿PodrÃa dejar a Umpqua en esa cuadra?
—¿Umpqua? ¡Vaya un nombre! ¿Dónde demonios lo encontraste?