El Rancho Majestad
El Rancho Majestad —¡No, de ninguna manera! Lo que más me preocupa es lo que te sucederá en el caso de que la muchacha te vea. Con ese traje nuevo, te sales con mucho de lo vulgar.
—Eres lo mismo que todos los vaqueros de Arizona, ¿verdad? —continuó Lance—. ¡Oh, he conocido a muchÃsimos en Hollywood! Buenos muchachos, todos ellos, pero locos por las bromas, las diversiones y las mujeres… Lo que más les gusta, aparte de eso, es el juego. Te apuesto cinco dólares a que ni siquiera veré a la reina de las vaqueras de Arizona. He vivido en Hollywood durante más de un año, y…
—Ya me lo dijiste antes —replicó secamente Starr—. Acepto la apuesta. Toma la carta para Gene Stewart. Espero que demostrarás ser siquiera la mitad de bueno de lo que en ella le indicó.
—Gracias, Ren. Espero que asà será. Ahora, dime cómo puede irse a ese rancho maravilloso.
—Sigue esa carretera; en dirección al Sur, naturalmente. Luego, toma por el primer camino que encuentres a la izquierda. Es un camino muy sucio. SÃguele por espacio de cinco millas hasta llegar a un puente que hay sobre un arroyuelo. Verás allà muchas bardanas verdes. De todos modos, es el primer puente que encontrarás; de modo que no puedes equivocarte. Sigue ese camino, compañero, y ¡buena suerte!