El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes Bobby se apeó de la rodilla de Pan y se dirigió en lÃnea recta a la cocina, seguido de Atice.
—Pan, he encontrado a Dick Hardman en la carretera. TenÃa una expresión de verdadero demonio, e iba azotando furiosamente a su caballo. Cuando le vi, me dije: «Seguramente ha encontrado a Pan». ¿Es cierto?
—Creo que sà —contestó riendo Pan—. Y reconozco que la prueba ha sido un poco dolorosa para él. Vino por la calzada y me sorprendió; bueno, la verdad es, papá, que estaba besando a la señorita que él suponÃa que le pertenece.
—¡Demonio de vaquero! —exclamó su padre con admiración y alegrÃa evidentes—. ¿Qué resultó?
—Ya os lo diré después de la cena. ¡He notado olor a compota de manzanas!… Papá, nunca me he olvidado de las comidas que prepara mamá.