El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes —Yo dirÃa, hijo mÃo, que asà es —comentó Smith con fogoso entusiasmo—. Pero ¿cómo podrás hacerlo? —Papá: si esos escobones abundan tanto como he oÃdo decir, es seguro que podré apoderarme de muchÃsimos. Anoche me encontré con dos vaqueros, Blinky Moran y Gus Hans, que se dedican a cazar caballos salvajes y quieren que me una a ellos. Ahora, en tu compañÃa y posiblemente de otra pareja de caballistas, podremos apoderarnos de una gran cantidad de caballos. Es necesario aprender la manera de cazarlos. Yo aprendà a hacerlo por medio de las enseñanzas de un mormón que se dedicaba a atrapar animales de esa clase. Si esos escobones son tan abundantes aquÃ… Bien, no quiero forzarte a esperar demasiado. Pero esperemos hasta que pueda enseñarte lo que a mi vez aprendÃ.
—Pan, hay más de diez mil caballos salvajes en el valle que está situado detrás de aquella montaña: el valle de las Fuentes Calientes.
—Entonces, ¡por Satanás!, es preciso que nos decidamos a correr el riesgo —declaró Pan todo animado.
—¿Qué riesgo?