El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes —Pan, ¿recuerdas que te hablé acerca de un tal Purcell, que me robó la mina acompañado del joven Hardman? —preguntó Blinky—. Bien, Purcell estaba allÃ, colocado varias mesas detrás de donde tú te habÃas detenido. Le vi tan pronto como entramos en el local. Naturalmente, todos dejaron de jugar a las cartas cuando te encaraste con el viejo Hardman. Y yo me propuse acercarme a Purcell, que estaba empuñando su revólver al abrigo de las mesas cuando tú golpeaste a Hardman. Y le di una patada. Y cuando levantó la mirada, vio algo que le amedrentó; puedes estar seguro de ello… Bien, ese Purcell es uno de los hombres del equipo de Hardman, a quien tendré que matar… Gus me ayudará a hacerlo.
—Estoy dispuesto a hacerlo. Según se dice, ese Purcell ha sido un ladrón de tierras en Nevada. Alguien ha dicho que perteneció a la cuadrilla de Plummer, que fue eliminada en Beannock hace varios años. Ya no es un pollito.
—Dejad que me encargue yo de Purcell en la primera ocasión que se nos presente —replicó Pan—. No creáis que supongo que puedo atemorizar a todos. No es posible. Habrá alguno que quiera someterme a prueba… aun cuando sólo sea para ver lo que soy capaz de hacer. Sabéis que esto es lo habitual.
—¡SÃ, diablos! Y todo lo que tendrás que hacer, Pan, es ser el primero en acometer.