El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes Sus padres quisieron que fuera con ellos al caserÃo cierto sábado. Iban a llevar el carro para adquirir las provisiones invernales. El ansia de aventuras de Pan estuvo a punto de decidirle a realizar el viaje, pero prefirió quedarse junto a Curly. Su madre se opuso, pero el padre dijo que no habÃa inconveniente en que permaneciese en la casa.
—Pan, puedes ir a casa de tÃo George para llevarle ciertas cosas. Pero ten cuidado de que no te sorprenda una tormenta.
De este modo llegó la ocasión en que Pan se encontró solo por primera vez en su vida, dueño de sà mismo y libre para obrar del modo que mejor le pareciese. Y no fue muy pronto a casa de tÃo George. Su tÃo era simpático, pero no concedÃa a Pan fa libertad que éste anhelaba. AsÃ, entre unas y otras de las: importantes tareas que su papel de vaquero le imponÃa, las horas transcurrieron rápidas, y ya habÃa pasado mucho tiempo cuando, al fin, decidió cruzar la pradera para dirigirse a la colonización de su tÃo.