El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes —Blinky, esa muchacha es mala —continuó Pan—. Tiene en sà todo el fuego del infierno. Pero eso sucede por efecto de la bebida. No podrÃa vivir del modo que vive si no bebiera. Ella misma me lo ha dicho. Hay un algo grande, un algo magnÃfico en esa criatura. Yo lo he percibido, Blinky, y por eso la he apreciado. Le he dicho que su puesto no está en aquel salón de baile ni en otros sitios parecidos. Creo que podrÃa ser una buena esposa. ¿Por qué no intentas hacer lo que sea? Yo te ayudaré a conseguirlo. Louise te quiere. Ella misma me lo ha dicho.
—Pero Louise no quiere verme más que cuando está borracha —protestó apenado Blinky.
—Ésa es la prueba de que lo que te he dicho es cierto. No quiere que malgastes tu tiempo y tu dinero en «La Mina de Oro». Cree que eres demasiado bueno para eso, cuando no está borracha… Ahora, háblame con sinceridad, Blinky: ¿la quieres aunque sea mala?