El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes Desde aquel día, los Smith visitaron todos los domingos del verano el hogar de los Blake, y se hicieron muy buenos amigos. Bill y Jim hablaban sobre el negocio de ganados. Las madres cosían y conversaban esperanzadamente acerca del porvenir. Pan no perdió ninguna de aquellas visitas domingueras, y llegó el tiempo en que realizó el desplazamiento por su propia cuenta. Luty era la vaquera más agradable de todo el mundo, y no oponía ningún obstáculo a que él fuese Tex. Hasta hizo todo lo que le fue posible por llamarle de este modo. Y se arrastraba detrás de él y le agasajaba con una indeclinable adoración. Las personas mayores los miraban una y otra vez y sonreían.
A medida que pasaban las semanas y los meses aumentaba el número de colonos, y las manchas que constituían las reses se extendían más y más por el terreno. Cuando llegó el invierno, algunos de los colonos, entre los que se hallaban Pan y su madre, se trasladaron a Littleton para enviar a los niños al colegio.
La primera maestra de Pan fue Emma Jones. Pan simpatizó con ella inmediatamente de verla, lo que sucedió la primera vez que fue a su casa para llevarle a la escuela. Pan no estaba acostumbrado a tratar con desconocidos. Los hombres que había en las calles, los muchachos mayores que él, todos le molestaban. Los vaqueros escaseaban en el pueblo, lo que constituyó una gran desilusión para Pan. Littleton perdió mucho en su concepto.