La Fuerza de la sangre
La Fuerza de la sangre —No comprendo qué importancia pueden tener las insinuaciones de un hombre como ése —exclamó Ray Longstreth con emocionada voz—. Después de unos momentos de reflexión, nadie se dejará influir por ellas. ¡No te apures, Floyd! Dile a papá que no haga caso. Un aventurero no podrá herir su reputación, después de tanto tiempo de desempeñar el cargo de alcalde.
—Te engañas, porque puede perjudicarle —se apresuró a replicar Floyd—. La frontera es una comarca muy rara. Aquà estamos llenos de individuos amargados que han fracasado como colonos. En cambio, tu padre ha logrado el mayor éxito. Y ese guardia rural ha derramado unas gotas de veneno que se extenderán por todas partes.