La Fuerza de la sangre
La Fuerza de la sangre —¿No has oído caer algo? —pregunto Longstreth.
Nadie contesto, pero en aquel momento cayo un gran trozo de la pared de adobe. Duane oyó el choque contra el suelo y notó que la pared seguía desmoronándose.
—¡Sin duda hay alguien entre las dos paredes del pasadizo! —gritó Longstreth.
Inmediatamente, un trozo de la pared cayó hacia dentro, con gran ruido. Duane empezó a deslizar su cuerpo a lo largo del estrecho paso que conducía al patio.
—¡Oiga! —gritó Lawson—. ¡Por ahí!
—No, no, ese individuo ha ido por el lado opuesto —replico Longstreth.