Los Jinetes de la Pradera Roja
Los Jinetes de la Pradera Roja Durante cosa de una milla, Jerry siguió montando en Estrella Negra, y luego trasladóse a Africano. Sin embargo, ni la suprema destreza de Jerry ni la velocidad de los corceles podían ganar la carrera a Camorra.
Venters estudió detenidamente el horizonte. El camino del ganado extendíase aún como unas cinco millas ante él, y luego desaparecía en un terreno ondulado. A la derecha vio a pocos metros una interrupción en la pradera, que era el borde del Desfiladero de la Decepción. Al otro lado de la oscura abertura brillaba la roja roca de la pared opuesta. Pensó que aquel camino bajaría hacia el Desfiladero más allá del terreno ondulado, y se dio cuenta de que era preciso alcanzar a Jerry en aquellas cinco millas de camino recto que aún tenía delante.