Meseta negra

Meseta negra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sus oscuros ojos estaban arrasados en lágrimas, Paul se incorporó, sabiendo que ésta era su recompensa, y se sintió satisfecho.

Wess, aún arrodillado, comenzó a formular preguntas a la joven india, pero ésta no le contestó. Cuando Paul se despidió de ella, viendo que no respondía al saludo, comprendió que ya había utilizado por última vez aquel lenguaje extraño que anteriormente le habían obligado a aprender.

—Bien, ¿a qué tanta prisa? —inquirió el vaquero, uniéndose a Paul en el exterior.

—Quiero decirle algo a Belmont ahora que tengo la sangre ardiente.

—De acuerdo, vamos para allá —gruñó Wess, fríamente.

Paul llegó a toda marcha al puesto. Allí había algunos indios, como de costumbre, así como el granjero nacional de la escuela del gobierno y otro blanco.

Belmont estaba atendiendo a una india; Hermana se hallaba tras el mostrador como un perro policía, y en aquel momento Louise apareció por el corredor.

—Belmont, estoy enojado y tengo que sacarme la espina del pecho —anunció Paul, con voz más tajante que sus palabras.

—¿De veras? ¿Respecto a qué? —repuso el comerciante, precavido y lentamente mirando al intruso con ojos calculadores y malignos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker