Nevada
Nevada Un día visitaron a Hettie varios caballeros de Klamath Falls. Eran hombres de negocios que representaban un Sindicato del Estado de Oregón, por cuenta del cual realizaban compras de terreno en el valle del lago Tule. Desde que fue secado el lago, la especulación en tierras había sido allí bastante considerable, y los Ide ya habían recibido anteriormente ofertas, pero ninguna que fuese tan importante como la que hicieron a Hettie los representantes del Sindicato de Oregón. La joven tuvo la suficiente astucia para comprender que la situación había cambiado por causas que ella ignoraba, pero que bien pudieran estar relacionadas con la probable construcción de un ferrocarril desde Klamath Falls, con lo que las propiedades de su familia aumentarían de valor de un modo enorme. Hettie no aceptó ni rehusó la oferta, limitándose a decir que su hermano tenía la dirección del rancho y que a él le incumbía decidir. Más aún después de que los representantes del Sindicato hubiéronse marchado, siguió Hettie asombrada y encantada a la vez del ofrecimiento, sin que por ello pensara en sí misma como dueña de la fortuna que su madre les dejara al morir.