Nevada
Nevada HabÃa llegado la primavera en el norte de California. El viejo Monte Shasta lucÃa majestuoso en la luz mañanera; sus, picos y laderas cubiertos de nieve, que iba fundiéndose poco a poco. Desde la depresión del lago Tule subÃa la tierra gradualmente en anchas fajas pardas y grisáceas hasta alcanzar el cinturón verdeante de los bosques.
En lo alto sonaba el graznido de los patos silvestres que llegaban del Sur. Grandes bandadas formando triángulo, guiadas por viejos machos, llegaban volando por en cima de los montes de artemisa y, rodeando los campos de trigo, bajaban al lugar pantanoso donde otros les habÃan precedido.
La ancha faja del terreno del Rancho Ide, en su mayor parte tomado del lago Tule al secarse éste, extendÃase, rica y fértil, en la parte sur. Los campos de tierra pardusca, recién arada, empezaban a cubrirse de leve verdor; los campos de pasto, que llegaban hasta las laderas de la artemisa gris, los hatos de caballos y de vacas, los setos vivos, las huertas, los limpios cobertizos y el granero de techo rojo, la casa blanca, medio oculta entre un bosquecillo de pinos y de arces…, todo daba fe de la prosperidad de los Ide.
