Odio de razas

Odio de razas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Este, trabajoso ascenso condujo a Marian no solamente hasta mucha altura, sino también de nuevo a la parte estrecha de la garganta. El cielo comenzó a aclararse. El quebrado borde que se asomaba sobre ella parecía accesible. Bajo ella, unan sombras de color púrpura comenzaron a concentrarse entre la zona inferior de los costados del abismo. El reloj dijo a Marian que eran las cinco de la tarde. La joven temió haber realizado el recorrido de modo excesivamente reposado, haber descansado en demasiadas ocasiones. Sin embargo, tales habían sido las órdenes de Withers. Pero la larga subida a solas, el persistente esfuerzo, la represión de las emociones, el largo tiempo crecientemente cargado de ansiedad y de temor, todo ella juntamente, había comenzado a debilitarla. Habría sido conveniente para ella el descansar durante largo tiempo, pero no podía hacerlo. Al llegar a todos los puntos peligrosos se enojaba e irritaba. Una vez perdió pie y cayó a tierra; rodó y golpeó fuertemente contra una roca. El golpe 1e dolió; pero el temor que le produjo la caída fue mucho más grande que el dolor. Durante unos instantes se estremeció violenta y temblorosamente, y el corazón pareció contraérsele. ¿Qué habría sucedido si el resbalón se hubiera producido en una de aquellas tongas estrechas?




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker