Odio de razas
Odio de razas Cuando llegó la hora del crepúsculo, Norphaie se hallaba muy lejos de su punto de partida, en el despejado desierto, con muchos de los monumentos v las mesetas y las masas de rocas entre él v la púrpura dorada y gloriosa del oeste. Mientras regresaba en dirección al hogan con su rebaño, no cesó de observar absortamente el colorido panorama del sol muriente y de las, transfiguradas nubes. Una pompa luminosa que se hallaba en perfecta afinidad con sus visiones coronaba la cúspide del Nothsis Ahn y descendía detrás de las flechas y las columnas de roca que acuebillaban la luz del horizonte. El sol se: hundía tras unas rotas masas de suaves nubes, amarillentas v plateadas, donde chocaban los rayos luminosos, doradas en el centro del oeste, sombrías y purpúreas en el lugar en que las masas espesas llegaban al azul cenit.