Odio de razas
Odio de razas Wolterson había llegado al desierto en busca de salud. Era ganadero, y recibió del Gobierno el nombramiento de inspector de ganadería en los terrenos inmediatos a Mesa. Como era hombre joven y perteneciente a una buena familia meridional, y puesto que había sido muy elogiado par sus superiores, muy pronto incurrió en el disgusto del superintendente. Cuando, preguntó, a Blucher cuáles habían de ser.
Blucher contestó secamente:
- Ir de un, lado para otro.
Y éstas eran todas las indicaciones que se, le dieron. Morgan intentó atraerse a Wolterson por medio de las insinuaciones de la, señorita Herron a la señora Wolterson. Sin embargo, tan pronta como las Wolterson averiguaron la que era sabido de todos los residentes de Mesa, tales insinuaciones cesaron. Entonces comenzó a producirse el insidioso trabajo subterráneo contra Wolterson.