Odio de razas
Odio de razas El sol se elevó y brilló en el cabello negro de Gekin Yashi, en su rostro, que era como una flor oscura. Dos meses habían ejercido su cambiante.influencia sobre Gekin Yashi. Y Nophaie no la había vista jamás vestida con otras prendas que el uniforme de carranclán azul de las colegialas. En aquel momento iba ataviada. con las telas aterciopeladas, la plata y las cuentas de cristal que eran comunes en su tribu. Cuando detuvo el caballo junto a Nophaie, sus ojos pardos le dirigieron una mirada tímida, asustada, y sin embargo llena de felicidad. El pecho de la joven se agitó. Gekin Yashi no podía. ocultar su amor; acaso ni siquiera deseaba hacerlo. Nophaie se lamentó en el fonda del corazón de la esterilidad de su vida y de su insignificancia.
- Escucha, hija de Do Etin -dijo-: Nophaie es el indio que tiene imaginación de hombre blanco. Ha vuelto al desierto para trabajar por su pueblo. Es amigo de Do Etin. Quiere a Gekin Yashi, pero como a una hermana.
Nophaie jamás se casará… Llevará a Gekin Yashi muy lejos, al desfiladero de los blancos lienzos, a las tierras de los Pahues, donde la ocultará. Y siempre será hermano de ella e intentará tratarla como a la mujer blanca Benow di cleash, y le enseñará a diferenciar el bien del mal.