Odio de razas
Odio de razas - ¿Cuánto? - preguntó Jay Lord lacónicamente.
- Lo que me parezca justo -contestó Morgan -. No acostumbro pagar a los hombres antes de que trabajen.
- ¡Aaah! Veo que nos entendemos perfectamente. Y ¿son ciertas mis. sospechas acerca de Blucher?
- ¿A qué se refiere?
- Pues… usted no me lo dijo con toda claridad; pero tengo el convencimiento de que usted necesita poseer algo que pueda esgrimir contra Blucher,; con el fin de pasarle «la apisonadora».
Morgan meditó. El modo como su mano se cerró fuertemente denunció su comprensión de que trataba con un hombre falto de escrúpulos a quien debía atar y retener.
- No es usted tonto, Lord. Por eso he querido que continúe en Mesa… Ahora, dígame por qué cree que ese indio está relacionado con la desaparición de Gekin Yashi.