Odio de razas
Odio de razas - Pues porque el día después de la desaparición cabalgué a través de la llanura -contestó, Jay Lord -. Y encontré el lugar en que Gekin Yashi había abandonado el camino. Y busqué por aquellos alrededores hasta que vi huellas de mocasines en la arena, y huellas, de caballos. He sido seguidor de pistas durante mucho tiempo, y no he hallado en mi tierra nadie que me haya ganado a descubrir huellas. Me arrodillé e hice un dibujo de aquellas huellas de mocasines y de cascos de caballos. Luego las medí. Las seguí durante todo el día, hasta que vi que continuaban en dirección norte. Y entonces regresé.
- Continúe -dijo Morgan impacientemente-. Los Nokis hicieron lo mismo que usted.
- Sí. Pero tardaron mucho tiempo en conocer lo que yo averigüé en:el acto. Y perdieron la pista cuando llegaron a la región rocosa.
- Es cierto. Pero si los Nokis perdieron la pista, ¿cómo encontraron después a Gekin Yashi?
- Lo he descubierto en este viaje… Los Nokis no encontraron a Gekin Yashi. Los Pahutes que la guardaban la llevaron al campo de los Nokis.
- ¡Hum! ¿Los Pahutes? Es chocante… ¿Tenían miedo esos Pahutes?