Odio de razas
Odio de razas - Ésa es la parte pintoresca de la cuestión, lo que no puedo probar para nadie sino para mà mismo - respondió Lord mientras, se rascaba la cabeza con una mano-. Cuando estuve en las tierras altas encontré el lugar en que Nophaie habÃa vivido y donde enterró á su pariente. Es una región silvestre. Pero pude cruzarla y, al fin, llegué al hogan de Nophaie. Y busqué en las inmediaciones huellas de caballos+ y de mocasines como las que tenÃa grabadas en la imaginación. Y las encontré, tan claras como si estuvieran impresas. Descubrà huellas de mocasÃn, perfectamente marcadas, sobre la tumba del pariente de Nophaie. Las reconocà inmediatamente. Cuando me hallaba de regreso pregunté a un Nopah quién habÃa enterrado al pariente de Nophaie, y me contestó que el propio Nophaie… Esto es lo que he descubierto, Morgan. Y sé que no prueba nada, no siendo para mÃ. Ahora «sé» quién raptó a Gekin Yashi.
- Esa prueba es suficiente para mà también-replicó Morgan sobriamente,-. Lord, es usted un hombre ingenioso. No le habÃa apreciado debidamente hasta ahora. Creo que nos entenderemos bien… No diga nada a Blucher acerca de ese indio… Ahora, vaya y cumpla el encargo de Blucher. Tenga los ojos y los, oÃdos bien abiertos. Y véame después, indio.
Morgan detuvo al portador del correo y puso la preciada cata en manos de él.