Odio de razas
Odio de razas - ¡Bien! -exclamó Marian -. ¡Ése es el rondo como esos hombres adquieren sus tierras! Marian habÃa proyectado dirigirse a continuación a Kaidab, pero influida por el incentivo de las sugerencias de Wolterson y por el temor a ver en aquellos momentos las tierras altas tan amadas de Nophaie decidió visitar en primer lugar los terrenos próximos a Copenwashie. Los Paxton la acogieron calurosamente en Mesa, y entre ellos, y con el fin de utilizar un prudente subterfugio, convinieron que Marian se encargase de una pequeña ocupación, consistente en la compra de mantas v cestos. Copenwashie reposaba junto al borde de la meseta, a dos millas de distancia, o acaso más, del puesto gubernamental. Era un lugar desolado v estéril en todo tiempo, y en el verano, bajo la carga de la plomiza calÃgine, constituÃa el punto más implacablemente inhospitalario que podrÃa imaginarse para una persona de piel blanca.