Odio de razas
Odio de razas La delegación se componía de todos los varones Nokis y algunas mujeres, con una adición de gran cantidad de Nopahs. La vista de Marian se llenó de alegría ante la presencia de los altos, esbeltos y pintorescos Nopahs cubiertos de mantas. Evidentemente, algo se preparaba. La multitud avanzaba, a pie o a caballo, en dirección a la escuela. Marian la siguió. Se hallaba aún a cierta distancia de su punto de destino, y durante todo el recorrido se unieron nuevos miembros a la comitiva. Lo que sorprendió a Marian y lo que hizo que su excitación aumentase, fue la circunstancia -de que resultaba indudable que los Nopahs se disponían a tomar parte en la protesta. Pero Marian estimó que loe acontecimientos habrían de componerse de algo irás grave que una sencilla exposición de agravios y oposiciones. Los Nokis se proponían interrumpir una predicación que estimaban una imposición, intolerable sobre el tiempo v la atención de los escolares.