Odio de razas
Odio de razas - ¡Beeteia! -exclamó Marian-. ¿No es el esposo de Gekin Yashi…, el joven jefe a quien vimos… allá?
- El mismo - contestó el comerciante.
- Beeteia es uno de los Nopahs más puros -aclaró la señora Withers-. Desciende del primer clan. Es, verdaderamente, un gran jefe.
- Eso tiene más importancia de lo que suponÃa-comentó su esposo -. Está inflamando a los indios contra Morgan y Blucher. He oÃdo decir que.es…, que:se ha convertido en un orador maravilloso… De todos modos, no ha conseguido sobreponerse al dolor que le ha causado la muerte de Gekin Yashi. Se propone hacer que los indios se subleven contra los blancos. No es una cosa nueva, de ningún modo, en esta colonia. El intento, probablemente, se desvanecerá como se han desvanecido otros muchos. Pero podrÃa suceder que no fuese asÃ. No me agrada la influencia de Beeteia. ¿No se le podrÃa obligar a abandonar estas actividades, Nophaie?
Para conseguirlo, habrÃa que anotarlo - contestó Nophaie.
- ¡Ah! Bien; en ese caso, lo único que podemos hacer es confiar en que la proyectada sublevación fracase -comentó el comerciante mientras se levantaba.
Siguiendo a su esposa hacia el exterior, la señora Withers dejó a Nophaie a solas con Marian.
- Nophaie, ¿adónde irás? -preguntó Marian.