Odio de razas
Odio de razas Marian se vio forzada a reconocer que el indio tenía discernimiento y originalidad. E inmediatamente consiguió borrar la irritación que la dominaba. La carrera sobre el desierto estaba llena de importancia. ¿A qué distancia se hallaba de Kaidab, de Oljato? Cada milla que recorría la acercaba más al hogan de Lo Blandy. Y susurró su nombre indio una y otra vez, con el fin de hacerlo familiar para sus labios. No nudo conseguirlo. Y cada nuevo pensamiento acerca de Nophaie incrementó su seguridad de la dura prueba que se aproximaba, desconcertante y tremenda por su significado y su importancia. Sin embargo, ¡qué dulzura había en ella, qué encanto de fuego extraño y de magia!