RÃo perdido
RÃo perdido —¿Dónde está ese bandido de Marvie? —preguntó Blaine, iracundo.
—Creo que ha ido a ver a mamá para que le proteja —repuso Ina.
—¡Ajá! Pues no le valdrá, le zurraré lo mismo.
—Y ¿por qué, papá? —preguntó Ina correspondiendo a las sonrisas de los hombres que se hallaban presentes.
—Porque pasó por aquà en su jaca chillando como un piel roja y no quiso detenerse.
—¿Y qué gritaba?
—Creo que algo sobre Setter. No le entendÃ. Nunca he visto al chico de ese modo. Está haciéndose demasiado salvaje, será menester ponerle trabas.
—Espérate, papá, hasta que sepas lo que ha pasado. Marvie estaba muy nervioso. Creo que ha habido una pelea en RÃo Perdido.
—¿Una pelea?… Bien, bien —exclamó Blaine—. Ya le dije yo a Setter que tuviese cuidado.
Uno de sus hombres señaló al grupo que entraba por la puerta del cerco del rancho.
—Mi amo, parece que Bill Sneed está sosteniendo a Setter sobre el caballo.