Río perdido

Río perdido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Bien, señor Blaine, había que ver cómo saltó Setter. Estaba loco, y cuando Ben volvió a rehusar, breve y fría mente, Setter exclamó: «Usted venderá o le echarán de aquí». Ben quiso saber entonces quién haría esa faenita. Setter juró que él mismo. Ben contestó que aquél era un país libre y, constando como constaba que aquel rancho era suyo y que había comprado legalmente los otros tres, no veía cómo se le podría echar de allí. Entonces dijo Setter: «Bien sabe usted que eso de la caza de caballos es sólo un pretexto».

Sneed volvió a detenerse, mirando a Blaine con sus ojos de azul acerado, y, como si quisiera aumentar la expectación, pasó una pierna sobre el pomo de la silla. Ina se emocionó al ver la fuerza que tenía el vaquero retardando el desenlace del relato.

—Venga, dígalo de una vez —gruñó Blaine apretando el puño. Sin duda ya lo sabía sin necesidad de que se lo explicaran con todo detalle.

—Ben se puso un poco blanco —continuó Sneed— y se acercó a Setter, preguntando secamente: «¿Qué pretexto es ése?»… A lo que Setter contestó: «Ide, más le vale aceptar la oferta de Blaine». Ben exclamó entonces con furia: «¡No y no! Quiero saber eso del pretexto»… Setter enrojeció, contestando a gritos: «¡Conocemos ya lo de los robos de ganado!».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker